martes, noviembre 28, 2006

CUIDADO CON LO QUE ESCRIBES



(Jaime Saenz y Guillermo Bedregal en los talleres KRUP)


En la reciente reunión bloggera celebrada con la excelsa, estábamos recordando con el Oso Álvarez, el Rondeldia, el Estido y el Ganjar (de manjar ganja, al revés o mandandiru liru lan) de los vaticinios de los poetas, o las profecías de los poetas y sus propias muertes. Todo esto a partir de que caímos en cuenta que el Narciso Lima Achá muere el 14 de agosto, y Jaime Saenz el 16 de agosto.
Y les hablaba de un artículo que había leído hace tiempo, donde se hacía mención esto de que no es novedad que algunos poetas y escritores tengan propiedades clarividentes; es por eso, que gracias a que encontrado el artículo que voy a resumir en partes sobresalientes por que es ultra extenso, en esta oportunidad no voy a publicar una crónica del ayer pero esta es igual de interesante, o al menos eso espero.
Al final, también incluyo algo sobre el poeta paceño Guillermo Bedregal García que me pareció otro ejemplo más de este negro arte de las adivinaciones, cultivado desde las laberínticas conciencias de los escritores.

José Luis Díaz Granados

Los Vaticinios de los Vates.
Durante siglos, a los poetas se los llamó vates debidamente a su excepcional capacidad de vaticinar. Más allá de la razón, su sensibilidad los lleva en sobrecogedora clarividencia a penetrar el tiempo y espacio para anunciar sucesos a través de la sola alegoría del verbo.
Garcia Lorca escribe en su libro “Poeta en Nueva York”:
El mascarón, mirad el mascarón/ que ola de fango y luciérnaga sobre Nueva York/(...) Y las brisas de largos remos /golpeaban cenicientos cristales de broadway/ (...)/ que ya vendrán lianas después de los fusiles/ y muy pronto, muy pronto, muy pronto, /Ay Wall Street.
Eso por las torres gemelas
Otro ejemplo
Neruda murió el 23 de septiembre de 1973 y en “La Barcarola” escribe la metáfora de una primavera “arañando el ataúd de septiembre”

Bueno hay varios y espeluznantes ejemplos, y para dar muestra de un poeta local, Guillermo Bedregal que murió trágicamente en un accidente automovilístico en 1974, en palabras de Juan Carlos Orihuela: pocas semanas antes de morir entregaría a su esposa los originales de su poemario editado postumamente"Empiezo a visitarme", que se trataba de una especie de cartografía de la poesía que Bedregal escribió en los dos últimos años de su vida.
Juan Carlos Orihuela concluye: con la noche de su muerte, de tantas maneras anticipadas por él mismo, se completaba un acto poético iniciado en el asombro cotidiano, el destino y los albures, pero también en los misterios de la celebración de otras muertes, de otras memorias y quién sabe de otras ciudades.


Estoy despertando y tengo rostro de morir;
Flexiono el hueso que no pensé morar
Y me duele cada intento de elucidar mi calavera
De entender un río
O imitar el canto que retenga la lluvia enla paja viva,
Olvidando el cielo y recordando la tierra
(Guillermo Bedregal)

12 comentarios:

Violeta Montellano dijo...

Que jodido joserín... hay que tener cuidado con las letras, con los sueños, con las conexiones...

Violeta Montellano dijo...

paradójicamente te has equivovado textualmente al escribir la advertencia... jajaja

Violeta Montellano dijo...

y yo me he equiVOVADO jajajajaj

perrorabioso dijo...

tenes rrason pulan

Estido dijo...

Sí pues, es jodido como muchos poetas se conectan con su final; como habalamos esa noche, uno de los casos más asombrosos es el de César Vallejo. Eso también tiene su ventaja, pues si sabes cuando vas a morir, puedes adquirir un buen seguro de vida pocos días antes.

perrorabioso dijo...

Es cuestion más allá del psicoanalisis, (he tenido que corregir este post ya tres veces) pero tienes razón estido, jejejeje o si no consigues el seguro, puedes escribir un pomea donde mueres en un paraiso tropical nudista, rodeado de variopintas mujeres que te invitan una caja de jack daniels y con la lampara de aladino tapada del sol con un tapete celeste.

perrorabioso dijo...

pomea!!!!! ajajajajaja
hoy estoy trabado y ya no quiero escribir más, Maldito Freud

josi dijo...

hola!
recien lei tu mensaje en mi blog, y la verdad es q me pagan por escribir disparates, pero gracias x la sugerencia....
otro dia comento de tu post...
chau

rondeldia dijo...

cuando te toca te toca nomas...

CAPSULA DEL TIEMPO dijo...

Me quedo con el poema de la muerte en el paraiso tropical, o con cualquier muerte que sea inesperada y rapida.

Un abrazo de osa.

Eduardo dijo...

En la feria del libro, hace dos o tres años, Omar Rocha presentó el libro de cuentos completos de Bascopé Aspiazu, y contó que él también baticino su muerte. Es un misterio este asunto.

Ganjartek dijo...

Un amigo mio, muy cercano al Guillermo Bedregal, fue compañero suyo en Santiago en el 70 en la U de Chile. Me contó que Guillermo tenía una afición extraña por las muñecas destrozadas y viejas y guardaba con celo una destripada con la panza abierta como su mayor joya.
El día que murió en la calle Illimani chupado manejando su peta en el accidente, y de frente al coloso de nuestra ollada, encontraron el cuerpo con el volante en el estomago y las tripas para afuera como tanto le gustaba...Otra coincidencia mortal