sábado, diciembre 29, 2007

De vacaciones




Cansado del frío, y ya que se han dignado darme vacaciones, he decidido conocer la chiquitanía. De paso veré a algunos buenos amigos y amigas y me votare a tomar vodka con piña en el sol, fumando unos puchos Coiba aunque... esta mañana he llegado a Santa Cruz y se estaba cayendo el cielo; lo bueno es que sigue haciendo calor (por lo menos para mi) y la gente continua muy amable, o sea que nada más importa. Intentando atemorizarme y desanimarme, me dijeron antes de venir que los de la UJC habían dicho que los collas ahora tienen que venir de a uno a SCZ. (por que asi es más facil pegarles dicen...) Bueno, que se pudran. No tengo miedo, por que todavía soy del mundo y el mundo es de mi.
Felicidades a todos, muy feliz 2008 y próspero carnaval; y nos vemos el próximo año!!! en el encuentro en La Paz

Elperrorabioso.

martes, diciembre 18, 2007

No decir nada

Así de facil... se han terminado los lunes de literatura en el Etno. Ha sido una noche larga, el resumen de un intento que es cada vez menos intento y más verdad. Los lunes de literatura hacen que los martes sean una mezcla de querer seguir soñando por que uno madruga dos veces sin querer queriendo, una mezcla de querer estar hablando de guerras pretéritas y encontrarse con amigos en sueños y en vicios. A proposito de ellos viene el frío
Aunque parezca un vicio hay que volver no más a hablar de él. Ayer, los lunes han terminado con sus palabras y sabrán disculpar la insistencia, pero es la niebla y la lluvia lo que nos empuja a buscarlo, aunque ya esté rebuscado, ultradiscutido y releido, y digan que este un espacio para desfragmentar las frustraciones de los seudosmuchascosas que no tienen mejor cosa que hacer, tenemos derecho a ponernos melancólicos y mirar por la ventana el mundo transcurrir.
Tal vez nadie más puede leer la tristeza de este frío, tal vez nadie pueda escribir la tristeza de este frío.

EL FRIO
8.
Y tan sólo te conozco en un hálito,
como la solitaria forma del frío en que te escondes cuando me busco en ti y me pierdo dentro de ti,
ansiando conocerte cada vez que te conozco al encontrarte y perderte a ti.

Caer al abismo contigo, eso sería vivir la verdadera vida;
me atrae la muerte que yo miro en mi búsqueda de ti.
La ciudad no será una realidad mientras dure mi búsqueda
—detrás de la ciudad te escondes tú.
Jaime Saenz
Para P.S
Yo quiero saber que te he buscado, quiero caer al abismo contigo.

sábado, diciembre 01, 2007

La monarquia regresa


"Hasta los 70, aún en Chijchipa se recibía en las fiestas al Rey Afro Bonifacio. El monarca repartía entre la gente monedas, mientras grupos de niños ayudaban a que no se le ensuciara la capa. La fotografía de Bonifacio adornaba hasta 1982 la alcaldía de Coroico. Un día fue hurtada para siempre. Hoy vive en Chijchipa Julio Pinedo, nieto del último rey afroboliviano. "


El jueves Atajo presentó su nuevo disco en el Equinoccio, una compacta multitud vibró con los ya conocidos y reconocidos temas de siempre de Atajo. Entre otras cosas, en el mismo escenario se leyó una carta de Oscar Olivera portavoz de la coordinadora del agua y se presento al abogado que le esta siguiendo el juicio de responsabilidades a Goni, o el "carnicero de octubre" como gustan de llamarle los zurdos recalcitrantes. Todo este espectáculo fue debidamente ovacionado a su tiempo por los gringos, los hippies jailones, los hippies de verdad, los yuppies poseros, los yuppies de verdad, los punks, los death metaleros, los que trabajan en bancos y en Ong´s, los que no tienen trabajo, las minitas fashion, los javieres encinas y bue... por toda la fauna urbana que suele darse cita en esta clase de acontecimientos donde se mezcla la sana intención de putear contra el sistema, chequear minitas o en su caso cuatecits bien, chupar, fumar porros y posar.

Mientras tanto el baño se inundaba (de agua y otras substancias no tan nobles precisamente); y un pobre mesero se debatía solitaria y valientemente entre una sopapa y el desague puteando a los parroquianos pa que dejen de usar los urinarios.

En la canción "pulga presidente" los integrantes de la Saya Afroboliviana anunciaron que el lunes 3 de diciembre van a coronar a su rey: Su Majestad Julio Pinedo, nieto de Bonifacio Pinedo el antiguo Rey de los afrobolivianos. Lo harán en la plaza Murillo, y como no, habrá saya, baile y alegría.

Viendo tanto engendro protestando por los pobres, alabando a la coca, desgarrándose por la injusticia social y luego marcharse en el bmw del año, comentando: "que bien los negritos..." (que es eso?). Me hizo pensar que es mejor no más que retorne la monarquía.

Yo no me meto con la gente por el preciso hecho de que la gente me da miedo. Y los que se han ganado o han heredado su plata honradamente, bien por ellos, no digan luego que soy un envidioso. Pero a veces se enojan con uno cuando les dices la verdad. Me preguntan y me dicen: ¿finalmente vos quién eres para hablar de la gente? y les respondo sin ninguna vacilación: soy un Narcoanarcoelectroacústicogoticodarkpostmetaindustrial (de veras que cansa definirse) o mejor aún, un... neotrovartesanindigenistahipientoitinerante, de la rama pachamamista. Al final, como diría Jaime Saenz: sólo soy un hombre, pobre hombre al fin, frágil cáscara de huevo a merced de la mar embravecida...

Pero me embola la hipocresía y el sentimiento revanchista de algunos vagabundos que atenidos al nombre del pueblo se la dan de grandes intelectuales y salvadores de izquierda, y justifican las abominaciones de los gobiernos totalitarios como el nuestro.

Por eso, de repente cuando lo estén coronando al Rey Julio Pinedo en la plaza Murillo, quién te dice que su otra majestad se asoma (por curiosidad o envidia) a la cortina del palacio y tímidamente atisba al gentío que en fraternal hipnotismo se candombean al son de enajenantes a la par de contagiosos y remotos sones, y piensa: Che, lineras, alista no más las cosas, parece que nos tenemos que ir por que hasta los ponchos rojos están bailando; y sale y baila y se emborracha y se resbala en el meo del pópulo en la Ayacucho y se desnuca (pero no se muere) y el Rey lo suplanta para siempre y así tenemos contento a todo el mundo. Al final de cuentas, este país es, ha sido y será un carnaval.
Ojala las cosas fueran más sencillas y menos sangrientas.