viernes, junio 12, 2009

Lecciones aprendidas


Tal vez, todos estos discursos aprendidos en las telenovelas no servían de nada. Todo se quedaba corto, pequeño e ínfimo al mirar su rostro encendido de azulina palidez por los extraños fulgores que expulsaba en su lejanía la redondez de la luna nueva que iluminaba su rostro.

-¿La soledad, la soledad es la enfermedad del siglo XXI?
- Si, los hombres, las mujeres, los viejos, los jóvenes, los blancos, los negros, flacos y gordos, lindos y feos… todos estamos solos. Como cuando vuelves tarde en el taxi, por más que haya alguien lamiéndote la oreja, ¿que sientes aparte de desesperación y miedo?. Si ese alguien se va, que en algún momento se va a ir, ese momento va a ser uno de los que extrañes… o si ese alguien se queda... o sea decide automedicarse de la soledad y quedarse, este va a ser uno de esos momentos que vas a maldecir…
Todo es cuestión de esperar y terminar de una vez. Esperar que amanezca para estar sólo, sin compromiso... ¿yo miedo al compromiso? No es eso… tendría miedo al compromiso si fuese cuestión de saber que voy a estar atado a quién sea por un buen tiempo, lo que haría con gusto si fuese una renuncia, como una transacción: sé que me quieres y por más que haga lo que haga te vas a quedar aquí, hasta que me dé la gana de que quiera querer yo también y punto, asi hago no más lo que tengo que hacer ¿ves? Eso de la comprensión en el amor es algo jodido, bien jodido… es una ciencia, por eso estamos solos. Por eso vos estás sola y yo también. Por más buen corazón que tenga x, y o z persona, cada uno vela por sus huesitos… por ese corazón al que nadie puede hacerle ni decirle nada, porque si no eres un hijo de puta… y quiérase o no, amor es ponerle el pecho a las balas y dejarse de mariconadas. El amor existe… pero es… ¿Cómo le llaman los antropólogos? ¡Ah sí! Es nómada, se va donde hay calor, donde hay comida, ¿no has visto que los casados engordan terriblemente y paran sudando como chanchos? El amor no se entiende con la soledad, nada tienen que ver, el uno es vida y lo otro muerte… Por eso, el cuidarnos nos hace solos, el miedo nos vuelve solos, y luego nos quejamos que no hay amor.

-¿Cuanto habrás tardado en decirme todo esto?

- pues… no sé, ¿por qué?

-¿no te hace frio? y… no te sientas mal, pero los hombres se ven bien ridículos cuando están desnudos y sólo llevan los calcetines puestos. Yo no sé porque dices lo que dices. Seguro porque la cagaste con alguien o andas despechado. Los errores se pagan, el pasado se deja atrás y todo lo que llega es nuevo, nada más... que venga lo que tenga que venir, sin miedo… eso es ponerle el pecho a las balas y dejarse de mariconadas. Amor es renunciar y continuar.

-¿y el compromiso?

-El único compromiso y la única responsabilidad que quiero tener en la vida es estar bien maquillada, y punto… como tú dices. Además ya va media hora de charla y sólo has pagado por una hora.

Tal vez, todos estos discursos aprendidos en las telenovelas no servían de nada. Todo se quedaba diminuto, todo se quedaba encendido con aquella azulina palidez. Cada comisura y protuberancia de ese cuerpo brillaba en sus bordes con los extraños fulgores que expulsaba en su lejanía la redondez de la luna nueva que iluminaba sus alas, sus alas… alas de hada protectora que se retorcía sin pasión, sin lumbreras en los ojos.

¡Hasta cuando pues! Eso le daba ganas de gritar después de que le rompieran los tímpanos de un bocinazo. Se contuvo sólo por el hecho de estar saliendo del Buena Kumbala: Cholitas 10, señoritas 15. Vaso de Ron de cortesía.
Encendió un cigarrillo, que empezó a fumar sin prisa ni ansiedad, enfiló a la calle más llena para compensar ese sentimiento de vacío que lo absorbía a cada paso. Un vacío seco y pesado que se apoderaba de sus vísceras y sus piernas. Se detuvo ante el fosforescente verde esperanza que le ofrecía un teléfono público, estando a punto de marcar recordó: Los errores se pagan, el pasado se deja atrás y todo lo que llega es nuevo, nada más, que venga lo que tenga que venir, sin miedo… eso es ponerle el pecho a las balas y dejarse de mariconadas.
Colgó el auricular y siguió caminando pues por suerte o mala suerte olvidó el número a donde debía llamar. Eso el tiempo lo dirá.

3 comentarios:

Ciudad Ameba dijo...

otra vez?????? esta vez que ha pasado???? no sé pero esto me huele a no sé qué, otra vez vas a escribir romanceadas? En todo caso la soledad es otra cosa que no deberia escribirse, bastaba decir: te extraño pero soy un maraco... pero eso bastaba decirlo antes, no seas gil ya sabemos que el tiempo no vuelve atrás, lo que queda es mirar adelante y planear los próximos dos actos con mucho entusiasmo y juventud (yaaaaaaa)
Saludos

Vania B. dijo...

Cuando se ama se deja de pensar tanto en uno y se piensa en dos, pero a veces -sin que nos demos cuenta- nos olvidan y nos dejan solitos amando recuerdos y fantasmas, no personas.

Abrazos, querido Perrito.

Perro con Rabia dijo...

Santiao...
estoy deseando que te deje tu ñata pa siempre y que no te de una oportunidad de que le digas una palabra para ver como te olvidas del mundo y te dedicas a hablarle huevadas a cualquiera que pase por tu lado...
Después de eso, hay entusiasmo y mucho por continuar los actos, vamos consiguiendo gente, ya sé quién puede filmar gratis.
Saludos.
Vani:
Tienes toda la razón, nunca mejor dicho... eso debería estar escrito aquí... Saludos ;)