lunes, abril 27, 2009

Analgesicum Vademecum Cotidianum



A veces uno amanece con la nariz colorada y peligrosas acumulaciones de paracetamol e ibuprofeno en el cuerpo. Luego anda un poquín adormilado, y remata con alguna benzodiacepina que relaje el terrible dolor de mandíbula que no deja dormir y con eso, servido.
Una taza de café en la cocina, de pie y buscando las llaves ayuda un poco. Antes de salir, abres una lata de Redbull (la primera del paquete de 6 que duren hasta el viernes) lo ayudas en impulso con un poquitito de Vodka Absolut y jugo de piña bien dulce, y ya tienes un desayuno de campeones.
La última vez que me dolió la mandíbula habrá sido hace 11 años cuando imprudentemente intente dar cuenta de un pique a lo macho de 60 bolivianos en Cochabamba. Y claro que antes de que me duela el estómago me empezó a doler la mandíbula. Ahora me duele por la ardua labor de oenegero de corazón, concientizador, promotor, comprometido y psinérgico… y sobre todo esa palabra tan curiosa: Sensibilizador.
En el bus al trabajo, me siento al lado un hombre que angustiado oye las noticias y elabora todo un discurso sobre la justicia divina, el terrorismo islamista y el separatista húngaro croata aniquilado en cálidos hoteles orientales.
La mujer de mi derecha, también opina, suspirando e intentando mostrarse falsamente alarmada, porque su preocupación es terminar de peinar a una niña que aparentemente va al jardín y se queda china por lo bien ajustadas que le quedan las coletas.
¿Qué es un camba terrorista mamá? Pregunta la nena… los empresarios azucareros que te han dejado así los dientes, responde la mujer.
¿Me siento entre ese hombre y esa mujer? no me siento… no siento nada. Ellos buscan mi opinión con la mirada y yo meto la mano al bolsillo, no me resisto a la tentación de tomarme un “Armonil” (100 % natural y efectivo), Lo hago de un solo golpe y sin que medie líquido alguno. Trato de disimular y distender el ambiente silbando una canción entre los dientes mientras me miro las uñas
Atraviesas ese mar de minibuses que incesantemente y como una competencia rompen sus bocinas en tus oídos. Los minibuseros te gritan groserías tan creativas que te dan ganas de escribir un catálogo de insultos viales y las cebras te atosigan con la cultura ciudadana que está guardada con tu título de bachiller que dice que eres un chico “Bien”… bien negro.
Al fin la alquimia se funde en tu sangre y llega a tu cerebro. Tus neurotransmisores se pliegan al “preste” con un poco de reparo al principio y después ayudan equilibrando el maravilloso mundo de las sensaciones que residen en el ganglio y el hipotálamo y que han sido buscados con tanto afán por poetas místicos y relojeros. Entonces bendices la flexibilidad del Sistema Nervioso Central que se deja confundir y conformar con un poco de magia farmacoindustrial
Entonces el mundo deja de ser ese mundo vil, hostil, ruin, ruidoso, canibalesco, apurado, ciego, sordo, sangriento y apestoso y se convierte en una experiencia antropológica. Se convierte en una Reunión Anual de Etnografía para ti solito.
Los hombres que se arrastran con las cabezas sangrando por las veredas después de haber abandonado los locales nocturnos y que buscan inútilmente sus zapatos, te inspiran la dicha de abandonarse y dejarse consumir por el mundo. Los mendigos que se multiplican como panes milagrosos en el camino: dos, cuatro, ocho, dieciséis, treinta y dos y en un rato, te hacen dar cuenta de que todos somos mendigos. Difiere un poco la ropa… yo mendigo compañía, atención, afecto y a fin de mes me llega un cheque que me hace empezar otra vez.
Repito dentro de mí una y otra vez esa palabra tan curiosa que dicen que soy: Sen-si-bi-li-za-dor. Sílaba por Sílaba me defino. Deletreo y saboreo la palabra, pensando como describir el movimiento de mi lengua cuando digo LI y DOR. Pienso en los magos que visitaban mi escuelita cuando era niño y que hasta muy grande me han hecho creer en el país de los magos y las brujas…
Pienso que ser un SEN-SI-BI-LI-ZA-DOR, sería un oficio muy bonito si se tratase de traer el pensamiento y la sabiduría “Zen” a nuestra “Civilización” y de esa forma ser un gran maestro “Zencibilizador”
Pero no… La verdad está muy distante y es otra, ya que “Sensibilizar” es: argumentar y convencer. Es gesticular y mostrar grandilocuencia e increíble capacidad de oratoria. Es dominar el escenario y hacer bromas para mantener el auditorio motivado. Es hablar hasta que se te caiga la mandíbula, y después de agradecer con zalamerías previamente almibaradas a las “autoridades” recibir estruendosos aplausos que hagan estremecer los cimientos de los auditorios más difíciles y complejos hasta las escuelitas más lejanas del siempre claro horizonte del altiplano. Es mostrar autosuficiencia y un sentido arrollador de pragmatismo… es ser un sabiondo consultor que tiene en su maletín, pomadas, víboras, lagartijas antirreumáticas, almanaques eternos, respuestas, nombres y direcciones para los males más aterradores que pueblan las pesadillas de los maestros y los padres de familia: Pandillas, Drogas, Sexo, Sida, Violencia, Alcohol, Policía, Política, Pobreza, Hambre, Hacinamiento, Índices de Desarrollo, Desnutrición, mortalidad Infantil, Violación de los Derechos, Defensorías, Brigadas de protección a la Familia… Capacitación obligatoria, Talleres de Sensibilización…
Vaya a este lugar. Pregunte por el Licenciado tal. Envíe una carta. Solicite Material. A sus órdenes. Siempre es un gusto servirle. Es por el bien de la comunidad.
Y salgo, vuelvo a mi reducto “Internacional” en mi despacho bonito, sobrio y práctico… y no puedo comer ni un sándwich porque el terrible dolor de mandíbula no me deja ya abrir la boca. Es una maldición pienso: la maldición del sensibilizador que por haber imprecado, mareado e inútilmente esperanzado con mil verbos a la pobre gente ahora y para siempre no podrá abrir la boca para no dañar a nadie más sobre la faz de la tierra. ¿Sopa con bombilla? Y lo peor es que quiero reír a carcajadas, a mandíbula batiente, pero no puedo.
Heme aquí. Con más químicos que plasma y glóbulos en la sangre a punto de firmar mi carta de renuncia. Mi suicidio laboral en estos tiempos de crisis mundial. Voy a cumplir mi sueño. Voy a abrir un carro salchipapero en Achumani para mortificar a algunos transeúntes con mi presencia y voy a innovar un nuevo tipo de salsa que enloquezca a la gente… mayonesa casera, perejil y ajo…mmm tal vez si, tal vez no.
A veces uno amanece con la nariz colorada y peligrosas acumulaciones de paracetamol e ibuprofeno en el cuerpo. Uno amanece con ganas de mandar todo al diablo y largarse a australes ciudades a escribir catálogos, cuentos y poemas, y laburar de lo que sea que te permita abrir la boca para comerte un sándwich de miga; el problema es que esas ganas se quedan en tu imaginación.
No como yo ahorita, que contento de llegar a mí oficina me encuentro que alguien –al fin- se ha acordado de mí y me ha regalado una canción por internet, este pequeño gesto, grande por su significancia (yaaaaaaa) me hace tan feliz que finalmente me decido. Reviso en este mismo blog lo que escribí en enero del 2007 al encontrar este trabajo, y un terrible estremecimiento me crispa la espalda. ¿Cuánto he cambiado? ¿Dónde estoy? ¿Qué hago aquí? ¿Estoy haciendo lo que quiero?
Y me respondo mientras firmo mi carta de renuncia que se ve bonita y elegante, tal como se veía mi ropa mi primer día de trabajo.


P.D tal vez debí haberlo dicho al principio, pero sería buenísimo leer este post escuchando esta canción: http://www.youtube.com/watch?v=ZGHZEPXILgA

8 comentarios:

Vania B. dijo...

Perro querido, suele suceder. Claro que por los gajes de tu oficio, la cosa es más jodida.

Como siempre te digo, es lindo leerte. Un fuerte abrazo.

Violeta dijo...

muchas felicidades!!!!!! estoy muy orgullosa de ti!!!! (si se me permite enorgullecerme de algo que no tiene que ver conmigo)
yo digo que deberías aplicar tu pajpakerío en la perez como ya te había dicho... pero la cuestión es mucho más profunda... yo digo que deberías imprimir esto, que está realmente muy bueno!, fotocopiarlo y dejarlo por ahí, donde todos los/as pajpakos/as...
ves porque la insatisfacción?
yo creo que la sensibilidad es muy bonita, pero ves que las palabras pierden el sentido a veces en este mundo o se vuelven negocio nomás... eso si, un zen-civilizador sería algo muy bonito...........
ya me he explayado y es que esa es la actitud!!! yo te apoyo TOTALMENTE pase lo que pase con la salchipapería, aunque cocinas cosas más ricas... mucha gente anda podrida por ahi manteniendose en algo que no quiere...... y yo intentando convencerme que no pierdo tanto el tiempo, que tengo que seguir mis pasos. que relatosA! perdón! me ha gustado

Perro con Rabia dijo...

Vania: Muchas gracias por la visita.
en mi oficio la cosa es bien jodida a ratos, ya ratos hay que bancarselas pero a ratos ya no...
Otro abrazo para ti.!
Viole:
Muchas gracias por venir y comentar y bueno...un@ siempre se siente bien de que alguien se sienta orgullos@ de un@, jajajajaja derecho siempre hay, esta en la declaración universal yaaaaaaaa.... voy a recopilar algunas cosas que alguna vez te hice leer y los volvere fanzines o algo. Con el Chicho justamente hablabamos de la importancia del pajpako moderno en el panorama contemporaneo, hasta podríamos abrir un blog de pajpakos o un grupo de facebook jajajajaja bueno ya veremos. He intentado leer tu blog pero no hay caso, arreglalo pues! y gracias por tu apoyo seguro un día de estos vas a ser clienta ;)
Nunca sabemos si estamos sieguiendo nuestros pasos o huellas que nos hemos soñado o imaginado, que sera al final no?? la cosa es tenere valor!
Saludos

V? dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
V? dijo...

todo todo es cuestión de coraje y antes de eso, la claridad de saber cuales son los propios pasos, cosa que a veces es difícil... pero bueno... voy a esforzarme por tener claridad y luego coraje, creo que podría... la vida es larga tambien, al menos yo quisiera vivir 100 añitos...
jajajajjajajajajjaja ya me imagino el chicho con cuenta en facebook o con un blog,
(bueno ahi estoy)

ocoro dijo...

cualquier nuevo proyecto, nos renueva.(yo he cambiado de casa, de oficio,de rubro en menos de un año).

Te paso recetas de varias salsitas y mayonesas,asi cuando vaya a La Paz podre probarlas en el exitoso carrito!!

Perro con Rabia dijo...

V?:
Ya lo dijeron, todo es cuestión de coraje, es verdad...y lo malo del tiempo es que uno casi nunca sabe que va a pasar aunque algunas veces lo puede sospechar. 100 años es buen tiempo para contar, contar cosas muy interesantes y sigue tus pasos si son tuyos!
Y todos nos podemos electronizar de alguna manera para pajpakear mas y mejor. ya ves tu, estas ahí, y no en la biblioteca jajajaja.
Saludos.
Aimara. Me olvide que estas estudiando gastronomia, muy pero muy bien, imaginate abrir un changarro de salsas exóticas, eso seria un boom, creo que lo voy a hacer jajajaja.
Saludos y gracias por la ayuda.

la gera dijo...

che! no necesitas socia? yo no cocino tan mal!!
Felicidades por la decisión, siempre es bueno renunciar a lo que no te hace bien, algunas cuestan más q otras, y a veces es tan difícil descubrir lo q no te hace bien...
beso y nos debes un fernet!