martes, septiembre 06, 2011

Todo Homúnculo



(fotografía de Araceli Martínez)




Deberías creer en las sombras.
témele a su constancia mentirosa  y al frío de su malignidad
Satisfácete con estas sombras. Apréstate ante ellas con uñas y dientes
Mas no lo hagas como un acto de bondad,
sino de justicia.
Antes de roernos los huesos en esta tan triste oscuridad, busquemos las luces que nacen en las venas de los lobos
o en las fauces de los ángeles
para apagarlas de un resoplido
y que al vernos 
se sepan huérfanas en lo vasto del mundo.

No sientas vergüenza de nuestra inmundicia,
que la incredulidad no es tan pecaminosa como la fe.
Sonríe y vístete con los harapos de esta humildad para provocar a la luz con la pálida redención de su palabra.
Que todos se sientan perdidos en medio del camino
Que sepan que no creemos en el perdón,
Que sepan
Que es tan fácil hablar del infierno  tomando el té,
que sepan
nada sacan Riéndose  de las flores del mal
Que pueblan lo absorto de las pesadillas
Y lo inmaculado de los sueños

Seamos tierra y brea,
Vivamos con frivolidad  flemosa la suciedad delirante de todo lo abandonado en los recodos del camino,
Y en todo lo que quede… hacia las sombras
Todo homúnculo, pueden ser redondo  a la vez de infinito
Como una espiral. 
Infinito como una espiral.


Vistete entera de noche
Hazlo como un acto de justicia,
 no de bondad.
Hazlo con arrogancia, 
como un acto de oscuridad.

No hay comentarios: