domingo, julio 19, 2009

Caminar


Caminar por caminar, vivir por vivir, a ratos así no más es.

Estaba caminando, pensando que regalarle a esta ciudad, ya que es el bicentenario y ahora es obligatorio ser un paceñista recalcitrante.
Esto se veia venir, primero con el paceñometro y luego con los miles de Spots que explotan los estereotipos del paceñismo hast la última gota. Entonces vemos cholitas orgullosas, baritas amabílisimos y sonrientes, sacrificados clasemedieros bailando en plazas y parques, chutas, pepinos, pajpakos y una larga lista de etceteras y como no, el Illimani.
Mal haría yo, que siendo como soy –un borrachazo- diga que estás fiestas son una mamada creada para chupar a diestra y siniestra y que la tal revolución juliana tiene tantos “peros” históricos que no se sabe bien si hay que festejarla o no y que el tal Pedro Murillo, igual que cualquier mortal se ha meado, negando la naturaleza de sus actos y aparte de cantar como un pajarito para delatarlos a los otros que le dan sus nombres a ciertas calles de la ciudad, ese monumento que tiene en la plaza no es de él sino de un torero peruano y otras cuestiones que les toca discutir a los historiadores y no a los pobres mortales como yo.

Esta bien que la ciudad se transforme, que se olvide. La ciudad siempre va a vivir en nuestros ojos.
Y si van a construir más puentes y un tren eléctrico y las casas viejas van a desaparecer y el sol va a dejar de existir, me pregunto donde se irán a vivir los duendes de la calle yungas y cuando morirá el último soldado del chaco que toma sol en la plaza murillo.
Cuanto tiempo más le quedará de blancura al Illimani que día a día se derrite. Preguntas no más que a uno no le toca responder sino al tiempo.
La ciudad va a vivir en mis ojos. La ciudad a la que hemos llegado para pasar navidad y en la que nos hemos quedado toda la vida. En la que han nacido mis hermanos y ha muerto mi papá. A la que yo también voy a regresar a dejar los huesos cuando se acabe el viaje. Pero para no pensar, voy a caminar no más.

4 comentarios:

Mar dijo...

qué hermoso! se acaban de quemar todos mis focos mientras te leia... de alguna manera la compu sigue viva... igual, ya sabes cómo me gusta lo que escribes che...

Perro con Rabia dijo...

un exorcismo o polstergeit!! yaaaaa gracias por tus palbras Mari, a ver cuando unos infernets.
Saludos.

Anónimo dijo...

CARTA A LA AZUL DESDE LA GRIS

Querida Azul:

Hoy te escribo con tu cielo anidado en mis pupilas y tu sol quemando mis recuerdos. Me apena escribirte desde aquí, pero las penas o se ahogan o terminan por ahogarnos a nosotros, y siempre será mejor lo primero.
Mas allá de penas, mi azul recordada, quiero aprovechar estas líneas para agradecerte el haberme dado la oportunidad de conocer entre tus calles, bares, parques, librerías, bibliotecas, minibuses, micros y demás, la oportunidad de conocer -decía-, a personas con quienes aprendí a sentir el valor de la amistad en cada abrazo, lágrima, libación, página de libro, cena, almuerzo, café, sonrisa, amanecida y tantas otras formas de sentir que se tiene una buena amistad al lado (Como la am istad de quien dirige esta página.
Gracias azul, por haberme permitido vivir en ti y sentirme tuyo, como hasta hoy -a pesar de la distancia- me siento.
Abrazo desde aquí a todas y todos quienes te habitan, desde este frio invierno en la Gris, abrazo el cielo paceño. Azul.

Ronald.

Perro con Rabia dijo...

querido Ronald!!!

La azul te espera, el illimani también, ya sabes que aquí hay campo para todos, y la montaña espera, siempre espera, a su hijos adoptivos también.
Gracias por tus palabras.
Oscar