miércoles, febrero 20, 2008

Spaguetti incident (yaaaaaaaaa)

Debido a la súbita desaparición de mi techo, tuve que partir con mis pertrechos... y la música a otra parte.
Como dicen por ahí, he tenido la suerte de ser la menos víctima de las otras víctimas que sí se la están pasando muy mal por la lluvia. Una gotera de inmensas proporciones me recordó ese viejo sueño de ser cocinero en alta mar, para conocer el mundo y... bueno no me acuerdo para que más. Pero en el traslado y el otro mar de papeles mojados, tuve la suerte de encontrar una carta que le había escrito a un buen amigo que decidió marcharse a Holanda y que nunca pudo ser entregada ya que este amigo decidió volverse corriendo aterrado por las bajuras de esas tierras. En fin, para que no haya sido escrita en vano y ya que dicen que soy un exhibicionista, se las regalo! disfrútenla pues, si se puede




La paz 18 de enero de 1997



Sr. Martín Rojas



Presente.-


Querido Martín, con mucho gusto recibí tu carta hace dos días donde me cuentas de tu lejana vida por esos lados donde se dice que la gente es tan normal que ya esta loca. Yo también hecho de menos nuestras charlas ya que todavía no encuentro a quien atormentar con mis interminables historias. En la misma carta me manifiestas tu extrañeza de que yo y nada menos que yo -según tus propias palabras- me haya animado a matricularme a estudiar psicología. Para ser honesto a mi también me sorprendió esta decisión, ya que hasta hace poco estaba decidido a ser cocinero en algún lugar de altamar y de paso escribir unas cosillas; pero como sabrás el obstáculo más grande que encontré fue el hecho de que detesto el pescado, y otras abominables criaturas marinas, además de mi propensión a marearme pero no por la agitación de las olas si no por mi irrenunciable amor a la cerveza y a cualquier otra cosa que aturda.

Se dice que en un barco hay poco lugar para los bohemios borrachines, además repentinamente me invadió un natural temor a naufragar y ahogarme en agua, yo quisiera hacerlo en alguna otra sustancia menos aburrida y mas honesta. Sabiamente mi madre me hizo caer en cuenta de esos pequeños detalles y pues seré cocinero si, pero en tierra firme, lejos del peligro y con otras agitaciones más excitantes. Le encontré el lado bueno y alguna relación entre tan distintas expectativas y llegue a la conclusión que aparte de algunas pastas cocinare algunas dudas de este mundo que cada día entiendo menos, a ver si de ese modo las puedo alcanzar a digerir.Es curiosa la manera en la que tomé esta decisión, pues me base en un recuerdo olvidado que guardaba de cuando yo era niño, donde una vez quise ser psicólogo por que se dice de ellos que comprenden y aunque suene reiterativo hasta el momento no entiendo nada de la gente.

Te preguntaras que entrometido recuerdo es ese que ha cambiado radicalmente mis decisiones, para tu mala fortuna anoche me encontré inspirado por que tropecé sin quererlo con un viejo amigo –“Jack Daniels”- al cual no tenia el gusto de tenerlo en mis manos hacen ya varios meses por la maldita escualidez de mi billetera y es que la crisis esta terrible y este whisky esta cada vez mas caro; bueno al grano, te redacte ese recuerdo en forma de cuento para que te diviertas al leerlo mientras le haces los mandados a algún gringo. No te cuento como estoy por que la resaca no me permitiría ser imparcial, pero resumo que aparte de la zapateada potosina que tengo en mi cabeza y la sed que me hace desear estar en altamar para beberme el océano por salado que este, pues estoy bien, algo curioso de esta cosa de la psicología y los cursos de cocina italiana y a ver si acabo loco como andan diciendo los envidiosos, por que de pronto viendo la relación entre el spaguetti y Freud, temo acabar en un embrollo monumentalmente neurótico, histérico e inconsciente del cual no encuentre ni principio ni final, que me haga desistir o alegrar, pero en fin ¿algo bueno habrá no?

Ya de aquí a cinco años si Dios quiere te contare el final, cuídate mucho y escríbeme más a menudo.


O.Martínez

7 comentarios:

Oso Jucumari dijo...

Es un cago de risa esa carta, yo había tenido ya el placer de escucharla de tu propia vos, en tu casa, un día de aquellos.

CAPSULA DEL TIEMPO dijo...

Así que cocinero en Altamar. Yo también odio los bichos marinos, aunque también un cacho la cocina.

Creo que de changuita quería ser cuentacuentos y tía, pero ya ves, me he dejado llevar de la mano por otros rumbos nada que ver.

Te dejo un abrazo, perrito.

Pao dijo...

Perrito!!!!
Cómo estás???, produciendo con gracia por lo que veo...está bien, eso es un síntoma de bienestar.

Te dejo un abrazo graaaaaande...y miles de besos.

perrorabioso dijo...

oso: Si pues cumpa, vos ya la conocias de antemano.
Capsú: pero de una forma u otra cuentas cuentos no?? y que es de la parrillada prometida che?
Pao: Gracias por acordarte de este servidor que tanto te estima.
Muchos saludos pa vos igual:)

Sakura dijo...

Qué manera de escribir que tienes Perro, haces aparecer una sonrisa y carcajadas mientras va uno leyendo el texto!!!

Un abrazo

LESLIE dijo...

Perrito por suerte solo tienes mal gusto en el futbol x q el resto bien nomas habias sino jajajjaja asi bien a lo colla! interesante tu carta escribime pues una..... jeje. Un besote Oscar. pasaba a saludarte

Sergrito dijo...

Que payaso che, me has hecho reir un buen rato, que pena que tu amigo no haya recibido tu carta, la hubiera pasado bien, jajajaja. Es extraño encontrar cosas del pasado, no? un abrazo.
Sergio