miércoles, agosto 12, 2009

Penas de Buenos Aires.

Mario Quintana cuenta que durante la dictadura de Videla estuvo detenido en un cuartel militar. Cuenta que por las noches los gritos le atravesaban el alma, que mirar el agua que salia de un grifo oxidado en las manyanas, era un prodigio de vida, un espectaculo que le decia que seguia vivo a pesar de todo.
En las noches, los guardias, escogian al que debian torturar. Los presos escuchaban la puerta de alguna celda abrirse y despues los gritos de dolor y los insultos...
Una noche los guardias dijeron: "Vamos a darle al viejo" y Mario penso, "como le pueden hacer eso a un pobre anciano"
Despues escucho que abrian su celda.
Meses despues, estaba montado en un avion con destino a Suecia como exiliado.
Mario tiene 90 anyos y cuenta historias fantasticas de la dictadura, de cuando conocio al che, de sus mil exilios comunistas, de cuando farreo una noche entera con augusto Cespedes y Carlos montenegro y de por que Peron queria desaparecerlo de la Argentina.
Se acuerda de sus dias por La Paz en 1952, suspira y le sigue dando al vino y la cerveza. Siempre hay gente en los cafes de Buenos Aires
Yo que pense que era mentira... hay librerias abiertas a medianoche. Librerias inmensas en Corrientes, librerias que tienen de todo y uno con la imposibilidad de adquirir mas que algunos ejemplares y entre el papel y las historias de Mario uno se acuerda de "El Aleph"
Quisiera estar en todas partes en todos los tiempos... quisiera leer todos los libros del mundo y dejar de fumar. Cosas imposibles, por ahora.
Que tristes son los puertos. Es triste pensar en el final del invierno que se va siempre con un ultimo estremesimiento.
Pero ya llega la primavera dicen... y todos debemos volver a florecer y renacer. Dejar estas penas atras, subir al barco que nos "Sheve" al atlantico y aprender a mirar el mundo.
Tenemos que aprender a mirar el mundo, con sus presencias y ausencias, sin suspirar mucho ni hablar demasiado. Aprender a esperar y desesperar. Asi no mas es.
(perdon pero en esta compu no hay ni enyes ni acentos ni nada)

Tal vez podría…
Podría caminar contigo para siempre.
Caminar en cada resquicio de tus dientes, caminar por toda la luz que desprenden tus ojos y tu sonrisa.
Caminaría con la mente vacía y el corazón lleno, siempre que estuviese lleno de tu sonrisa

Podría imaginar que el tiempo es un juguete
Una esfera diminuta en la que un segundo sea la eternidad del limbo antes del paraíso
Podría imaginar que el tiempo es un ciclope tuerto y llevarte a contemplar espejismos en relojes de arena

Podría llevarte a cualquier lugar donde encontremos cosas tan dulces como tu boca
O la forma como nos miramos en el silencio,
Y en la oscuridad

Yo podría…claro que podría.
Jugar a que el mar es una alfombra de flores azules en las que corro cada mañana para despertarte.
Jugar a que el mundo es una lámpara maravillosa en la que puedo pedir todos los deseos que quiera
Para regalarte montañas y bosques de niebla
Para darte estrellas y miles de besos.
Para darte Noches llena de noches.

Podría caminar contigo para siempre sin estar contigo.
Podría impregnarme en tus huesos y marcharme en cada paso que das.
Podría regalarte todos los nombres del adiós y esperarte sin esperar

Yo podría sin poder
Porque camino al sentido contrario del reloj,
Al revés del mundo
Soy un genio que ha olvidado su propio nombre
Y espera dejar atrás todo lo demás
Donde no estés tú.


4 comentarios:

Vania B. dijo...

Pucha Perro, no conozco Buenos Aires. Algún día me daré una vuelta por todas esas librerías que abren hasta tan tarde, por los teatros, por los cafés...

Lindo viaje el tuyo.

Un abrazote desde las alturas.

KaRn dijo...

Saludos:
Me gusto el poema.

Perro con Rabia dijo...

Hola vani:
Tendrias que conocer, es pa volverse loco en las librerias :)
saludos.

Karen: Saludos y gracias por tu visita querida!!!

MadelCarmen Vargas dijo...

Bien bonito has capturado la esencia... :)