lunes, mayo 04, 2009

Dolls

Cada cosa se ve y llega en su tiempo. En septiembre, me regalaron trece películas de un tal Takeshi Kitano, anoticiados seguramente mis amigos de que me fascinaba la vida de los Yakuzas y la onda de la mafia japonesa
Así es que no me esperaba encontrar esta oda a la culpa y la soledad hecha película siete meses después. No soy un crítico de cine y más al contrario a veces prefiero olvidarme de mi pequeño mundo y ver algo que me haga reír, como “Locos por Mary” o “Al diablo con el diablo” pero hay películas que a uno le cambian la vida y Dolls es una de ellas.
Ya las primeras escenas de Bun- Raku (Teatro de marionetas japonés) nos dice que no será una típica de las pelis de Kitano, llenas de sangre y violencia a más no poder. Matsumoto, rompe con su novia (el amor de su vida) Sawako, para casarse con la hija de un millonario Japonés que le aseguraría una vida sin sobresaltos como la tenemos algunos,(…) bueno, la cosa es que la Sawako se vuelve loca al enterarse de que el Matsumoto se va a casar con otra changa, pero no loca en el sentido que rompe sus cosas y manda todo a la mierda, eso lo hace a nivel simbólico, como es y debe ser la buena locura, es decir, la Sawako pierde el juicio, se vuelve psicótica, insana, en estado de total mutismo. El Matsumoto que se entera en plena boda que la Sawako se ha querido matar y ahora esta loca en un manicomio, se sale corriendo de la boda, y va al hospital donde la Matsumoto no lo reconoce ni le dice absolutamente nada. El Matsumoto agarra y se la lleva a ver si puede hacer algo por ella…pero no hay nada que hacer, por mucho tiempo empiezan a caminar hacia el pasado a través de los lugares y los recuerdos y como la Sawako sólo camina y no dice nada, el pobre Matsumoto ya tiene miedo hasta de dormir y se amarra una cuerda a la cintura y el otro extremo a la cintura de la Sawako, en un principio para que ella no se lastime, pero después uno se va dando cuenta que se esta atando a ella por la culpa que siente.
Paralelamente transcurren otras dos historias de amor muy tristes: Un jefe de la yakuza japonesa que estando viejo es un sádico y sanguinario y recuerda que cuando era joven y no tenía un mango en el bolsillo tenía una novia a la que abandona en un parque y ella le promete que lo iba a esperar toda la vida, los sábados en la misma banca del parque, y lo hace… La otra historia es de una cantante de pop japonesa que tiene sus fans por todas partes y uno en especial que esta loco y obsesionado por ella. La cosa es que la cantante tiene un accidente y pierde un ojo y se le deforma la mitad de la cara y no quiere dejarse ver nunca más con nadie, y ese su fan, decide volverse ciego para verla… y va donde ella bastón y todo y hablan de los olores y las sensaciones de alrededor.
No voy a ser tan desgraciado de contarles el final de las historias aunque podría hacerlo y hasta disfrutarlo, pero el punto es que esta película nos ayuda a entender la culpa y la soledad de una forma alucinante.
Es paradójico que esta película sea tan triste, y que de alguna forma nos alegre el entendimiento y nos deje mucha sensación de paz, se las recomiendo.


Cosas que uno elabora mientras termina las pipocas:
Yo quisiera sacarme los ojos para verte.
No quiero estar amarrado eternamente por la culpa yendo al pasado gritando en silencio.
Esperar… siempre esperamos, pero al final todos nos vamos.

2 comentarios:

V? dijo...

debe ser que cada cosa llega a su tiempo y cuando me ha llegado dolls, hace no tanto tiempo, no he aguantado más de 10 minutos. la he devuelto, mucha tragedia he dicho... acordandome nomás me pongo liviana y quien sabe de que me habré perdido, pero bueno de que siempre tienes culpa jose! jajajajaj yo tambien quiero sacarme los ojos y ponerme otros y otros cada vez.

Perro con Rabia dijo...

Hola V?
asi es...cada cosa llega a su tiempo, y como uno anda buscando las cosas...
Mucha tragedia??? jajajaja, cada vez me sorprendes más, pero si estas liviana acordándote mejor no más no la veas jejeje.
No tengo culpa, tenia, pero no la enetendía muy bien, a ratos soy muy sensible pues.
Hay que sacarse los ojos cada vez que se pueda. ;)
Saludos